Tradicionalmente se ha considerado que el matrimonio es la institución social más favorable a los niños. Pero, como escribe David Blankenhorn en Los Angeles Times (19 septiembre 2008), últimamente muchos empiezan a considerar el matrimonio solo como una simple relación afectiva entre dos adultos.
“Como cualquier institución humana, el matrimonio evoluciona, y muchos de sus rasgos cambian según los grupos y de las culturas. Pero siempre hay una constante: en todas las sociedades: el matrimonio da forma a los derechos y a las obligaciones de la paternidad. El matrimonio no es en primer término un permiso para tener relaciones sexuales, obtener beneficios o reconocimiento social; es sobre todo un permiso para tener hijos”.
“En este sentido, el matrimonio es un regalo que la sociedad hace a la siguiente generación. El matrimonio (y sólo el matrimonio) reúne las tres dimensiones principales de la paternidad –biológica, social y legal– en una institución favorable al niño: la pareja casada. El matrimonio dice al niño: ‘El hombre y la mujer que te engendraron a través de su unión sexual también estarán ahí para quererte y educarte’. El matrimonio dice a la sociedad entera: ‘Por cada niño que nace hay una madre y un padre identificables, que responden del niño y del otro cónyuge’”.
Blankenhorn es consciente de lo que se juega por decir estas cosas. Y eso que, antes de que empezara el debate sobre el matrimonio gay, casi todo el mundo estaba de acuerdo en lo mismo. “Recogiendo las evidencias más inmediatas, la antropóloga Helen Fisher llegó a decir en 1992: ‘La gente se casa principalmente para tener hijos’. El filósofo y premio Nobel Bertrand Russell, nada sospecho de conservadurismo, se limitaba a repetir lo evidente cuando afirmaba que ‘es a causa de los niños por lo que las relaciones sexuales son importantes para la sociedad, y adquieren relevancia social’”.
A diferencia de lo que ocurría antes, ahora se piensa muy poco en el interés del menor. “A cada niño criado por una pareja de gays o de lesbianas se le está negando el derecho a tener un padre y una madre. Peor aún: la pérdida de ese derecho no se verá en adelante como la consecuencia de algo trágico (por ejemplo, una ruptura matrimonial). Al contrario: ahora le tendremos que explicar al niño que el hecho de que no tenga un padre y una madre… ¡es algo maravilloso!”.
Blakenhorn está convencido de que “el matrimonio es la institución social más favorable a los niños”. Por eso, espera que en el referéndum que tendrá lugar en California a la vez que las elecciones presidenciales de noviembre sea aprobada la Proposición 8, que establece: “Solo el matrimonio entre un hombre y una mujer es válido o está reconocido en California”, para dar la vuelta a la decisión del Tribunal Supremo del Estado que reconoció el matrimonio gay.
Blankenhorn plantea a los votantes una serie de preguntas: “¿Piensa que cada niño merece tener un padre y una madre, y que debe estar disponible la adopción de aquellos niños cuyos padres naturales no pueden hacerse cargo de ellos? ¿Sospecha que los padres y las madres son diferentes entre sí? ¿Imagina que los lazos biológicos son importantes para los niños? ¿Piensa que es mejor que un niño tenga dos padres en vez de uno, tres, cuatro o los que sean?”.
FUENTE: Los Angeles Times. David Blankenhorn es presidente del Institute for American Values y autor de Fatherless America y The Future of Marriage.
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¿Por que dicen que el niño tiene derecho a un padre y una madre?, y si estos mueren, los abuelos tios o demas familiares de estos, ¿no tienen derecho a criarles? ¿se los quitamos?, tambien abria que quitarle los niños a los padres y madres solteras no?
Ustedes limitan el derecho, no es el derecho a un padre y una madre, es el derecho a alguien que pueda hacerse cargo del niño, tanto afectiva como economicamente. Y eso incluye por su puesto, a un padre y una madre. Pero no excluye a una madre sola, o a unos tios, o ¿por que no?, dos madres o dos padres.
Amigo, es exactamente al revés de lo que dices: es el niño el que tiene derecho a tener unos padres -padre y madre- y no al revés. Esto es así no sólo por derecho natural, sino también por sentido común. Si un hombre y una mujer deciden tener hijos y por problemas fisiológicos y ajenos a su voluntad no pueden tenerlos, nunca podríamos decir que se les está conculcando un derecho, porque la única forma natural de tener hijos es mediante la donación de sus cuerpos. Por el contrario, un niño o niña SIEMPRE ha nacido de la unión de un hombre y una mujer; es decir, SIEMPRE NACE CON PADRES NATURALES, porque es de derecho natural que así sea para su mejor desarrollo como ser humano. Por lo tanto, el niño tiene ese derecho a unos padres o, en su defecto por causa mayor -como podría ser la muerte de éstos- a personas adultas que puedan suplir su papel de la forma más parecida a como lo harían un padre y una madre. Es sencillo: tú no puedes tener derecho a tener lo que no sabes si la naturaleza te va a dar, pero al niño la naturaleza YA LE HA DADO UNOS PADRES.
Es, en efecto, una institución que encontramos en todas las sociedades y desde la noche de los tiempos. Dado que el niño es fruto de la relación entre UN hombre y UNA mujer y no tres mujeres y cuatro hombres, por ejemplo, sus padres son los que son. Nuestra naturaleza es la que es: ni ponemos huevos ni somos marsupiales.
Luego viene la “formalización”: ¿por qué? Pues esencialmente entiendo que cuando has de ocuparte de otro y no sólo de ti mismo (otro u otros, esto es, tus hijos), resulta altamente conveniente investir esa relación de ciertas formalidades y garantías que la dotan de una estabilidad en la convivencia y en el 2proyecto de vida en común”, que eso es el matrimonio. Es algo más que meramente “estar enamorado”: es un estar dispuesto a hacer tu vida con otro, para bien o para mal y pechanod con todas las consecuencias. Se trata de crear un núcleo familiar nuevo y las relaciones familiares están un paso más allá de las de novios, amantes, buenos y cercanos amigos, etc. Es compartir el día a día, de amnera constante, detallada y en principio hasta el final de tus días. Eso es algo que impone ciertos requisitos de compatibilidad más allá del mero enamoramiento atolondrado. Requiere apreciar una serie de valores en el otro. Además, por supuesto debe haber amor dado que es mucho lo que habrá que convoivir con laguien con quien en principio no te has criado. Asimismo los hijos exigen sacrificio, pues esa es la naturaleza de las cosas: requieren atención y renuncia a lo propio para prestarles los necesarios y deseables cuidados a ellos, en un entorno de armonía y justo equilibrio de cargas y obligaciones entre los progenitores. El elemento de generosidad y flexibilidad es esencial y ése me temo que tiende a afianzarse en las relaciones formalizadas, gobernadas por unos esquemas previamente establecidos y que hacen que cada uno sepa a qué atenerse pudiendo adecuar su comportamiento a lo que se espera de él a lo largo del tiempo. Conclusión: matrimonio u ptra estructura similar.
Gracias, Cristina, por completarlo. Ese es el quiz de la cuestión y, por tanto, de entender el verdadero valor de la familia.
POR OTRO LADO CON PADRES HOMOSEXUALES LA POSICION DEL NIÑO EN SU ETAPA DE SOCIABILIZACION SERIA UN DESASTRE EN LA ESCUELA COMO PODRIA ESE NIÑO ADAPTAR SU ORIGEN A UNA SOCIEDAD QUE CONDENA Y NO ACEPTA ESA CONDICION YA EMPEZARIAN LOS GRANDES PROBLEMA PARA ESE NIÑO.EL NO SE MERECE LA DESCRIMINACION , CRITICAS,A LO QUE VA HACER SOMETIDO
Sí, Yolanda, pero no olvides que el mal no está sólo en la discriminación que podría sufrir ese niño -totalmente injusta- sino en el grave daño psicológico que le causaría no tener un referente para su madurez como persona; es decir, como hombre o mujer. Saludos.