Si se observa el barómetro del CIS, que con regularidad publica aquello que preocupa a los españoles, constataremos fácilmente que la enseñanza no ocupa ningún lugar destacado.
Con un 30% de fracaso escolar, con una ligera tendencia a subir, y con unas universidades que no consiguen despuntar en el contexto internacional, la situación es penosa. Tanto, que en el muy reciente informe de la OCDE sobre las medidas que debe adoptar España ante la crisis económica se señala, una vez más, la necesidad de reducir el fracaso escolar.
Es el caso del reconocimiento de la experiencia laboral como mecanismo para acceder a la titulación en FP. Si esto se hace de una manera coherente es una buena medida, si se acaba convirtiendo en una expendedurÃa automática de tÃtulos estaremos ante una malformación del sistema. Chávez en AndalucÃa ya pretende hacerlo al incentivar económicamente a los profesores cuyas clases obtengan mejores resultados.Â
Este tipo de estÃmulos tiene efectos bien conocidos: bajar el listón de la exigencia, ser generosos en la calificación. En todos estos casos el remedio serÃa peor que la enfermedad, porque al menos ahora, a pesar de que ya hay una ocultación parcial del bajo rendimiento, sabemos por los datos que nuestra situación es mala. Si enmascaramos las estadÃsticas, la realidad será la misma pero la despreocupación polÃtica y social del tema ya será abrumadora.
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Las escuelas de padres si abarcan un número importante de personas pueden tener resultados. Pero, para que esto sea asÃ, antes es necesario que los propios centros escolares y la administración educativa tengan claro que es lo que va a proporcionar y cuáles son los mecanismos por los que por vÃa paterna se mejora el rendimiento escolar. En definitiva, un buen conocimiento de las aplicaciones del capital social que redunda en un perfeccionamiento del capital humano.
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Hola a todos:
Totalmente de acuerdo con lo que escribes Alex Farnese. En mi tutoria, di un papel para que los pares solicitasen una clave por la que acceder a los datos diarios de sus hijos, recogidos por una especie de pda y resulta que de 25, solo me lo cumplimentaron 4 y de un total de cerca 600 alumnos, no llega a 30 padres quienes lo dieron. En la escuela de padres que hay en el centro, mas de lo mismo. Vienen los que menos deberian venir porque no les hace falta.
En el caso de la orden de incentivos, es un soborno en regla, dejando ademas a los centros con el “culo al aire”, ya que parece que si aprobamos mas alumnos ahora, es porque nos pagan. Lo peor de todo, es que al final todo el mundo se apunta al Plan de Calidad, estemos o no de acuerdo, porque te toca pringar, estes dentro o no del mismo.
Un abrazo y gracias por la conversacion de esta tarde.
Gracias a ti, Wallenstein.
Otro abrazo.