Reflexiones sobre Afganistán

c617x266_016nac17fot11

Muy interesantes las reflexiones que, tras la muerte sufrida en acción terrorista por otros dos soldados españoles, hace el General Don Luis Feliú Ortega sobre la situación actual en Afganistán. Se trata, sin duda, de un hombre con experiencia, pues actuó en 2003 como asesor del Ministro del Interior de Irak en la posguerra. Incluyo aquí su reciente colaboración para La Razón.

La muerte de dos militares españoles más en Afganistán viene a ocurrir en un momento en que, por una parte, el presidente electo de los Estados Unidos acaba de anunciar que solicitará a su país y a sus aliados un aumento de los efectivos militares en la zona, y por otro, nuestro gobierno confirma que no piensa enviar más tropas. Mientras, el hombre de la calle se pregunta con toda lógica si se necesitan más soldados y por cuánto tiempo. En España la pregunta va más allá, pues hay voces que incluso se cuestionan nuestra presencia allí y si no sería éste un momento adecuado para retirarlas. El problema de raíz es siempre el mismo. El mismo que se plantea con los presupuestos de Defensa y con el volumen de los contingentes. ¿Son suficientes? Y es que la pregunta está así mal formulada o mejor dicho está incompleta. Suficientes para qué y en relación con qué o con quién. ¿Qué es lo que se espera de ellos? En primer lugar, no hay que olvidar que las Fuerzas Armadas están en Afganistán para colaborar con los demás elementos en la consecución de un objetivo político como es la paz y la seguridad en libertad en el país que hoy en día es impensable que pueda lograrse únicamente mediante el uso de la fuerza militar. Incluso aunque se lograra aniquilar a la insurgencia, el fin de las hostilidades duraría muy poco si no va acompañado de un auténtico plan de paz, y éste debe estar elaborado ya, no como algo posterior al cese de la violencia. Por otra parte es también ilusorio que sin una fuerza militar que haga frente a los que mediante las armas impiden la reconstrucción del país pueda conseguirse un objetivo mínimo, y el actual gobierno afgano ni siquiera tiene fuerza suficiente para ello. Hace falta pues un verdadero plan que abarque de una vez todos los aspectos. Sin seguridad no puede haber desarrollo social, político ni económico, pero sin éste tampoco pude haber seguridad. También es absurdo o ingenuo pensar que esa fuerza militar deba actuar solamente a la defensiva. Sólo repeliendo los ataques no se va a lograr la seguridad, siquiera sea en una zona. En estos combates asimétricos es imposible garantizar que no se vayan a producir ataques y más aún que algunos de ellos tengan éxito. Tampoco consiste solamente en proteger a las tropas; no existe ningún tipo de vehículo acorazado que sea inmune a todas las armas y artificios contracarro. Es cierto que con vehículos y armas más modernos se pueden reducir sus efectos y que con más tropas puede ser más fácil la defensa de una zona: su mayor presencia aumentará la disuasión, pero, por otra parte, al aumentar el número se incrementará matemáticamente la probabilidad total de accidentes y víctimas de ataques terroristas. Lo que hay que replantearse es la estrategia política y como consecuencia de ello, la estrategia militar. De ahí podrá el mando militar asesorar al político sobre cuántas tropas se necesitan y por cuanto tiempo. La estrategia política debería tener en cuenta que, además de estarse llevando a cabo una operación de apoyo al gobierno del presidente Karzai, se está librando una batalla por el poder que quieren recuperar los talibán y que no olvidemos, amparan los yihadistas que pretenden, no sólo expulsar a Occidente del país sino infligirle la primera gran derrota de una guerra que acabe con la primacía de EE UU y sus aliados. Además, en Afganistán se enfrentan o tienen lugar las manifestaciones de una serie de problemas regionales como son los que existen en el interior de Pakistán, los de Pakistán con la India, los recelos de Rusia con la OTAN, las tensiones entre Irán y EE UU, entre chiíes y suníes, la reconstrucción de Irak y todo ello con el trasfondo de Oriente Medio. No se puede pues preparar una estrategia para Afganistán sin tener en cuenta lo anterior. Dicho esto, si se decide continuar con la batalla para la derrota de la insurgencia y la consolidación de un régimen democrático en todo el país, es preciso continuar con la «afganización» y esto supone resolver el problema social y económico que a su vez pasa por resolver el problema de la corrupción y de la droga. Al mismo tiempo es preciso controlar el territorio, y para ello hay que atacar a la insurgencia allá donde esté, en todo el territorio, porque si no los terroristas pasarán de unas zonas a otras, que es lo que está sucediendo. Para que el ejército afgano sea capaz de llevar a cabo esta misión necesitará mucho tiempo y dinero. Actualmente, ni con el apoyo de ISAF y «Libertad Duradera» es posible efectuarlo. Se necesitan más tropas terrestres y no confiemos en el apoyo aéreo más de lo que es. En combates asimétricos como éste, el apoyo aéreo no es siempre eficaz pues el insurgente se mezcla con la población civil y es difícil no producir daños colaterales que pueden, como también está sucediendo, ser contraproducentes. En resumen, Occidente no puede perder esta batalla pero, repetimos, no se podrá ganar solamente en el terreno militar. Abandonar Afganistán a su suerte sería catastrófico. España tendrá que definirse tarde o temprano. Es miembro de la OTAN, es un país occidental, está amenazado y ha sido ya objeto de un ataque terrorista en su territorio. Ocupa un lugar importante en la escena internacional y debería mantenerlo. No puede esperar una vez más que sean otros países los que le resuelvan el problema sin que ello le pase factura y le relegue a una situación que no se merece.

FUENTE: La Razón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: