Todos


Wall·E
Director: Andrew Stanton. 98 min.
Pixar reina en la animación y, sin embargo, asume unos retos arriesgadísimos. Ya nos hizo abrir la boca con la maravillosa Ratatouille y ahora nos vuelve a seducir con una historia de amor robótico. Prácticamente muda, la película tiene un acabado sensacional, pero lo más sorprendente es su extraordinario lirismo y su comicidad, que poco tienen que ver con tanta parodia animada de la competencia.

Las Crónicas de Narnia: El príncipe Caspian
Director: Andrew Adamson. 147 min.
Los hermanos Pevensie han vuelto a Inglaterra. Es 1941, y mientras sigue la Segunda Guerra Mundial, ya ha pasado un año de su añorada aventura en Narnia. Cuando se encuentran en el metro de Londres, reciben una llamada del príncipe Caspian para que vuelvan a Narnia. La película es muy espectacular y permanece el intenso sentido alegórico en clave cristiana, aunque en esta entrega es bastante más sutil.

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal
Director: Steven Spielberg. 124 min.
26 años después, Spielberg entrega la cuarta película de la saga. El espectador se reencuentra con un Indiana talludito, pues estamos en 1957. Y el reencuentro será feliz, porque la película es entretenida y espectacular, pero resulta evidente que la cuarta entrega no tiene el carisma de la primera y la tercera. Se parece a la segunda, con la que comparte bastantes elementos del tratamiento temático y estilístico.

Horton
Directores: Jimmy Hayward, Steve Martino. 88 min.
Los creadores de la divertida Ice Age están detrás de esta amable y entretenida película. Con una excelente técnica de animación se nos cuenta la aventura de un elefante que recibe una llamada de socorro de los habitantes de Villaquién, una ciudad minúscula, tanto que cabe en una mota de polvo. El lema “una persona es una persona, por muy pequeña que sea” está muy presente en una película sana, fresca y divertida.

Mi monstruo y yo
Director: Jay Russell. 111 min.
Basada en una novela de Dick King-Smith (Babe, el cerdito valiente), cuenta la relación entre un niño y el célebre monstruo del lago Ness, del que por fin sabremos su origen. Las compañías implicadas en la producción son las responsables de dos sagas cinematográficas de enorme éxito: El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia. Una cinta amena, tierna y divertida, rodada con gran perfección técnica en bellos parajes de Nueva Zelanda.

Jóvenes


Vitus
Director: Fredi M. Murer. 120 min.

Vitus, de cinco años, lee enciclopedias, oye como un murciélago y toca el piano como un virtuoso. Sus padres ponen los medios para que el niño se convierta en un famoso pianista; pero Vitus prefiere jugar en el taller de su abuelo, donde diseña aviones con él. Cálida y sensible película suiza sensacionalmente interpretada que aborda asuntos educativos y familiares con mucha gracia e ingenio.

El caballero oscuro
Director: Christopher Nolan. 152 min.
La segunda película más taquillera de la historia (casi mil millones de dólares), solo superada por Titanic, es, además, una película de muy buen nivel. Dirigida con mucho oficio por el londinense Nolan, la larguísima cinta sigue la línea de tratamiento y de puesta en escena iniciada en Batman Begins, que tan buenos resultados reportó a la maltrecha salud de la saga Batman: menos acción, más y mejores personajes, enfrentados a conflictos humanizados.

El incidente
Director: M. Night Shyamalan. 110 min.

Lo que está ocurriendo en la séptima película de Shyamalan es sobrecogedor y el director lo cuenta a su estilo, con un arranque verdaderamente brillante. Tiene este entretenido thriller aspectos muy interesantes desde el punto de vista del tratamiento. Shyamalan ha aprendido a controlar las variables para que las constantes de su cine permanezcan con todo su vigor. Y en este sentido, es muy cierto que se parece muchísimo a Hitchcock.

El tren de las 3:10
Director: James Mangold. 117 min.

50 años después del estreno de la notable película de Delmer Daves, Mangold ha hecho una excelente remake, que mejora el original. Bien rodada y con un ritmo muy logrado, viene a recordarnos que el western es un territorio excelente no solo para la acción sino también para los personajes carismáticos y los conflictos sugerentes. Crowe y Bale están soberbios y el duelo sostenido que protagonizan es apasionante.

Ella es el partido
Director: George Clooney. 114 min.

Tercera película dirigida por Clooney, que afianza el crédito que como realizador le concedió la crítica especializada por Buenas noches y buena suerte. Y es que, en esta divertida historia sobre los orígenes del fútbol americano como deporte profesional, situada en 1925, Clooney hace gala de su destreza como director y productor de cine mientras remacha su ya conocido talento como actor de comedia.

Hancock
Director: Peter Berg. 92 min.
Will Smith interpreta a un superhéroe malhumorado que empina el codo en plan cosaco y va dejando destrozos multimillonarios por donde pasa. Cada vez que Hancock actúa, hace que los beneficiarios de sus hazañas digan aquello de “que me quede como estoy”.Un encuentro con un publicista le dará la oportunidad de reformarse. Mejor planteada que resuelta, es una película amena y espectacular.

Hellboy 2. El ejército dorado
Director: Guillermo del Toro. 120 min.
El realizador mexicano acierta en esta continuación que logra estar a la altura del original, una película divertida y simpática. Las nuevas aventuras del diablo rojo y sus amigos son espectaculares y tienen buen ritmo, con unos conflictos que humanizan a los personajes, siempre expuestos al peligro de la caricatura. La puesta en escena, barroca y tenebrista, tan propia de los submundos que tanto gustan a Del Toro, es muy efectiva.

Soy leyenda
Director: Francis Lawrence. 101 min.

Robert Neville es un brillante científico militar, que no pudo salvar a la humanidad del virus que ha asolado el planeta, procedente de un revolucionario experimento para curar el cáncer. Solo en Nueva York, Neville, ve cómo la ciudad va siendo retomada por la naturaleza y por los infectados… Así de inquietante es el comienzo de esta película que ya se llevó al cine en 1971. La recreación de la ciudad desierta es impresionante y el perro coprotagonista, también.

August Rush
Director: Kirsten Sheridan. 100 min.

El breve romance entre dos jóvenes músicos –una violonchelista y el guitarrista de un grupo de rock– tendrá como consecuencia el nacimiento de una criatura. August, que crece en un orfanato, es un niño prodigio con un talento innato para la música. No parará hasta encontrar a sus padres. Kirsten Sheridan, coguionista de la estupenda En América, dirige su segunda película con un guión de los autores de Hook. Simpático y tierno cuento de Navidad, que elogia la fe y la familia.

Lars y una chica de verdad
Director: Craig Gillespie. 106 min.

Ingeniosa y tierna fábula, positiva, luminosa y esperanzadora, que celebra la existencia de gente buena que ayuda a los demás… Un tipo introvertido e inseguro, que vive en el garaje de la casa de su hermano casado, se compra una muñeca de tamaño natural. La cinta, que aspiró al Oscar al guión, tenía el peligro de ahogarse después de ese impetuoso y extravagante planteamiento, cosa que no ocurre, porque la película nada estupendamente. El principal mérito es de Ryan Gosling, que ya se ha convertido en uno de los intérpretes más brillantes del cine norteamericano. Le acompañan un excelente reparto en el que brillan de manera especial Patricia Clarkson (una médica viuda) y una entrañable Emily Mortimer (la cuñada embarazada).

Mil años de oración
Director: Wayne Wang. 83 min.

Pequeña y sensible película del hongkonés de 59 años Wayne Wang, cercana a sus títulos mayores, Smoke y Blue un the Face. Un viudo y jubilado chino viaja a Estados Unidos para dar ánimos a su hija, una bibliotecaria recientemente divorciada. A través de la relación padre-hija se plantean asuntos muy interesantes como las contradicciones de la modernidad, el peso de la tradición, las consecuencias de una vida materialista, etc. Las interpretaciones son excelentes.

La vida sin Grace
Director: James C. Strouse. 90 min.

Grace acaba de morir. Estaba casada con Stanley y tenía dos hijas de 11 y 8 años. Grace era sargento del ejército norteamericano y ha fallecido en Irak. Ahora Stanley –empleado de un supermercado de bricolaje– tiene que comunicar a sus hijas el fallecimiento de su madre y no se siente capaz. Al ritmo de la hermosa música compuesta por Clint Eastwood, Strouse logra una road movie intimista y muy emotiva sobre la vida y la muerte, sobre aquello tan universal de que se muere como se vive.

Jóvenes-adultos


No es país para viejos
Directores: Joel y Ethan Coen. 122 min.

Los Coen, por lo general gamberros y juguetones, se han puesto serios para adaptar una obra de Cormac McCarthy que cuenta la lucha sin cuartel por una maleta llena de dólares que se ha encontrado un veterano de la guerra de Vietnam en la frontera texmex. La cinta está muy bien rodada e interpretada (los Coen tienen un don para crear personajes inolvidables), aunque la historia tiene muy poco recorrido.

La banda nos visita
Director: Eran Kolirin. 90 min.

Primera película del israelí Kolirin, que cuenta las peripecias de una banda musical de la policía de Alejandría que ha sido invitada a Israel para interpretar su repertorio en una pequeña ciudad del desierto del Néguev. Aunque peque de reiterativa y se atasque en algún momento, hay que descubrirse ante su humanidad, Hay secuencias muy brillantes, como la de la llegada de la banda al aeropuerto. Los dos protagonistas tienen una química impresionante.

Love and Honor
Director: Yôji Yamada. 121 min.

Un samurái al servicio de un shogun. Una de las misiones de su tedioso oficio es catar los alimentos ya cocinados antes de que lleguen a la mesa de su señor. El anciano Yamada cierra su trilogía sobre samuráis enamorados en una sociedad feudal que concede al honor un valor supremo y sostiene una ética que deslumbra por su ceremonial pero aterra por su perverso desprecio de la vida humana. La película es bellísima, tanto como las precedentes.

Como la vida misma
Director: Peter Hedges. 98 min.
Dan, viudo desde hace poco, acude con sus tres hijas adolescentes a la anual reunión del clan familiar, después de haber tenido que batallar mucho con ellas, rebeldes y muy críticas con su padre. La comedia del director de la valiosa Retrato de April tiene unos diálogos afilados y con frecuencia gamberros que recuerdan el desparpajo de títulos como Pequeña Miss Sunshine o Juno, aunque tanto en la historia como en el lenguaje se trata una película menos ácida que estas últimas.

12
Director: Nikita Mikhalkov. 153 min.

Después de dirigirla en el teatro, el prestigioso director ruso ha llevado a la pantalla la obra de Reginald Rose, llevada a la televisión en 1954 y al cine en 1957 por Lumet con un Henry Fonda soberbio en Doce hombres sin piedad. La historia es bien conocida: un jurado debe dar su veredicto sobre un joven parricida. Mikhalkov es mucho mejor director que Lumet y su película tiene una enorme fuerza gracias a una realización magistral y a un reparto poderoso. Sobra metraje.

Hace mucho que te quiero
Director: Philippe Claudel.
115 min.
Juliette sale de la cárcel después de quince años de condena por el misterioso asesinato de su hijo. En este largo periodo Juliette, abandonada por su marido y su familia, no ha tenido contacto con el mundo exterior. Léa, su hermana menor, la acoge en su casa de Nancy, donde vive con su marido y dos hijas adoptivas. Claudel demuestra una sorprendente madurez narrativa en su dura y sensible primera película, en la que se nota que sabe de lo que habla y que por eso evita los excesos. Sobresaliente Kristin Scott Thomas.

FUENTE: Aceprensa.