central-nuclear_fullblock2Aunque en los años ochenta, sobre todo a raíz del desastre de Chernóbil, se generalizó una cierta hostilidad a la energía nuclear –con alguna excepción, como Francia, que nunca ha renunciado a ella–, desde hace algún tiempo la situación está cambiando en Europa. Los gobiernos están preocupados por lo que consideran una excesiva dependencia energética, que puede deja su industria a merced de terceros países, como demuestra el reciente conflicto del gas entre Ucrania y Rusia o las alzas en el precio del petróleo, factores a tener en cuenta en el contexto de la crisis económica actual.