Por tantos que necesitan tanto

Ahora que es el momento de presentar la Declaración de la Renta, llega el momento de la verdad: de que seamos coherentes con aquello que creemos y marquemos la cruz en la casilla de la Iglesia Católica del impreso de la declaración, de modo que ese porcentaje que el Estado detraerá, en cualquier caso, de nuestros impuestos se destine al sostenimiento de la Iglesia y de sus innumerables labores sociales.

Es mucho -lo sabemos, aunque algunos no quieran reconocerlo- lo que la Iglesia Católica invierte en España y que se traduce en un ahorro enorme para las arcas del Estado en todo lo referente a prestaciones asistenciales, sociales, educativas y culturales. Si marcamos la casilla de la Iglesia, sabemos a qué se destinará nuestro dinero. Si marcamos la casilla de otros fines de interés social, podría ir a parar ese dinero a organizaciones, incluso, con cuyos fines no estamos de acuerdo y que recibirán subvenciones estatales por ese medio. Es una simple cuestión de eficacia y sentido común.

Alguno me podrá decir que no es creyente y que, por tanto, no tiene porqué sostener a la Iglesia. Es cierto, pero si marca la casilla de la Iglesia seguirá sabiendo, en cualquier caso, a qué se destinan esos fondos. ¿Que no lo saben? Pues ahí van algunas cifras significativas sobre lo que la Iglesia ahorró al Estado Español en 2007:

 

1.- 5.141 Centros de enseñanza (ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año): 990.774 alumnos.

2.- 107 hospitales (ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año).

3.- 1.004 centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA (ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año): 51.312 camas.

4.- Gasto de Caritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles).

5.- Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros (que salen de los mismos bolsillos, una cantidad 10 veces mayor que el 0,2% -España no da el aún el prometido 0,7%- programado en los presupuestos generales del Estado para promoción del tercer mundo este año).

6.- Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros (5 veces mayor que el ya mencionado 0,2 %, ¿a qué no saben de qué bolsillo sale?).

7.- 365 Centros de reeducación social para personas marginadas tales como ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos (53.140 personas, que ahorran al Estado, medio millón de euros por centro).

8.- 937 orfanatos (10.835 niños abandonados, ahorran al Estado 100.000 euros por centro).

9.- El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico eclesiástico.

En total, se calcula que el gasto total ahorrado al Estado en supera los 30.000 millones de euros al año.

Si no les he convencido les dejo con este enlace:

http://www.portantos.es/index.php

Ángeles rebeldes (The Rebel Angels)

Un rico mecenas fallece y su sobrino Arthur recibe el encargo de coordinar a un equipo de tres albaceas (Hollier, Darcourt y McVarish), profesores de una universidad de Toronto. Entre los manuscritos por clasificar se encuentran unas cartas de Rabelais que interesan enormemente a uno de ellos. Maria, académica que trabaja con Hollier y Parlabane, antiguo profesor que acaba de volver a la universidad, completan el grupo de personajes de esta historia.

Ángeles Rebeldes. Roberston Davies. Editorial Libro del Asteroide. Barcelona, 2008.

Los doce capítulos de la novela se los dividen, seis y seis, María y Darcourt. La bella investigadora, en el centro de las miradas de todos los varones de esta historia, cuenta con detalle su relación con todos ellos, a la vez que sigue en primera persona la peripecia del manuscrito y se pregunta a quién entregará su honorable corazón gitano. Darcourt es clérigo protestante y se propone llevar una especie de diario donde va consignado un retrato al natural de la vida académica, capaz de nobleza y excelencia y también de antagonismos y bajezas indescriptibles. Lo más desagradable del libro es la figura de Parlabane, una exquisita inteligencia y una personalidad fascinante que devienen en una vulgar historia de degradación sexual.

Ángeles rebeldes es un libro extraordinario donde nada sobra. Es una novela total, entre lo decimonónico y lo moderno, cargada de erudición y expresada con exquisito estilo, con una fuerte carga discursiva que no asfixia en ningún momento la ficción. Hay cierta intriga y hasta crímenes y amor, pero destaca ampliamente la desbordante exposición de ideas. Como los personajes son investigadores viene a cuento que se interesen y hablen casi de todo: el arte, la enseñanza, la política, las virtudes y los vicios, la literatura, la religión, la filosofía, el mecenazgo, la música.

Como líneas de profundidad que surcan toda la novela aparecen tres binomios: religión/superstición, modernidad/pasado, belleza/amor. Aún queda tiempo a Davies para hablar de los gitanos, los luthiers, la coproterapia o la paleopsicología, y todo de manera pertinente con la historia, sin banalidades y con un lector rendido que ve asombrado que su interés no desfallece, embebido en la muleta (el engaño) del escritor, por decirlo en términos taurinos. El tono de la novela tiene un punto irónico y guasón que mitiga el aire severo de los académicos.

Davies (1913-1995) es un escritor canadiense poco conocido en España. Hasta ahora. Esta novela es la primera de la Trilogía de Cornish (el excéntrico mecenas fallecido). Un libro delicioso, culto e inteligente, en conjunto y en cada una de sus partes, que demuestra que lo de instruir y deleitar se puede hacer a la vez, y sin renunciar al estilo.

FUENTE: Javier Cercas en Aceprensa.

Dios ha nacido en el exilio (Dieu est né en exil. Journal d’Ovide a Tomes)

Esta novela sobre el exilio del gran poeta Ovidio junto al Mar Negro, escrita por un escritor que también padeció el exilio, mereció el Premio Goncourt en 1960, aunque por circunstancias no literarias (la oposición de algunos intelectuales existencialistas y marxistas franceses), nunca pudo recibirlo. Vintila Horia nació en Segarcea (Rumanía) en 1915. Licenciado en Derecho y en Filosofía, diplomático, autor de importantes ensayos y novelas, dominaba el francés tan bien como el rumano. Con la Segunda Guerra Mundial, llegó el exilio para él: primero, en campos de concentración en Alemania; después vivió en Francia y en España, donde se instaló definitivamente tras otro periodo de estancia en París, porque su fe cristiana y la defensa de principios como la familia, el heroísmo en la paz y en la guerra… no eran muy bien vistos por los intelectuales más influyentes de aquellos años. Falleció en Madrid en 1992.

Dios ha nacido en el Exilio. Vintila Horia. Editorial Ciudadela. Madrid, 2008.

Dios ha nacido en el exilio es el diario del poeta Ovidio (43 a. C. - 17 d. C.) tras ser expulsado de Roma, por orden de Augusto, a los confines del Imperio en la desembocadura del Danubio.

El primer aspecto que hay que destacar de la novela, que no es propiamente un relato histórico, es el retrato psicológico del protagonista, que evoluciona de la desesperación, el odio a Augusto y la añoranza de Roma a la transformación que suponen para él el descubrimiento de otras culturas, la experiencia del sufrimiento y la proximidad de la muerte. Su ambición y su sensualidad superficiales del principio evolucionan hacia una actitud de comprensión hacia los demás, de examen sobre su conducta y de interés por el monoteísmo y por ciertas noticias mesiánicas que le llegan a través de los dacios y de un médico griego.

Otro aspecto que hay que destacar es la magnífica ambientación de la zona, las interesantes noticias sobre los getas y los dacios, sus costumbres, sus relaciones con Roma… Horia quizá tienda a idealizar un poco a sus antepasados, aunque trata de lo que conoce; algunos de los personajes secundarios resultan muy atractivos. A esto hay que añadir la exquisita prosa del autor: descripciones llenas de lirismo, reflexiones sugerentes de Ovidio sobre cuestiones muy variadas (el bien, el mal, el poder, Dios y los dioses, el amor, el arte…), diálogos del poeta con las gentes de Tomis (hoy Constanza) y de sus alrededores. Pienso que ha sido un acierto la recuperación de esta novela, que ya forma parte del canon de los clásicos.

FUENTE: Luis Ramoneda en Aceprensa.

¿Volvemos a la era del carbón?

Ante el encarecimiento del petróleo y del gas natural, Europa construye nuevas centrales eléctricas de carbón

En estos tiempos de petróleo caro está resurgiendo el recurso al más sucio de los combustibles fósiles. En Europa habrá unas cincuenta nuevas centrales eléctricas de carbón en 2013. Cierto que China y la India están levantando otras tantas por año. Pero que la supuesta vanguardia mundial contra el cambio climático vuelva al carbón es un duro golpe, simbólico y real, al Protocolo de Kioto.

Con el crudo en alza y ya a más de 116 dólares el barril, el carbón resulta, en comparación, cada vez más barato, aunque también ha subido: su precio se ha triplicado en los últimos años. (De todas formas, según un estudio reciente del Deutsche Bank, en términos reales el petróleo no ha alcanzado aún su máximo histórico de 1980, equivalente a 134-150 dólares de hoy por barril, según se tenga en cuenta la inflación, el aumento del poder adquisitivo o el porcentaje del PIB mundial que consume.) Otra ventaja del carbón es su mayor abundancia, pues hay reservas conocidas para 200 años, frente a 50 años las de petróleo. Además, está muy diseminado por el mundo, de modo que no puede haber un cartel como la OPEP que controle la producción.

Estas ventajas del carbón resultan más relevantes ante el fuerte crecimiento previsible de la demanda mundial de energía en los próximos decenios: un 65% hasta 2030, según la Agencia Internacional de la Energía. Si no se reduce la parte correspondiente al petróleo, habría que acabar extrayendo 11.000 millones de barriles más al año.

Muchos países europeos no tienen sustituto claro del petróleo o el gas natural para producir electricidad. En Italia, que renunció por completo a la energía nuclear y tiene la electricidad más cara de Europa, la generadora Enel quiere convertir todas sus centrales de fuel en centrales de carbón. Así, dentro de cinco años la electricidad generada en Italia quemando carbón pasará del 14% al 33% del total.

También para Gran Bretaña el carbón sería una buena alternativa al petróleo. Aunque este país se plantea volver a construir centrales nucleares, las nuevas no llegarán a tiempo de evitar el déficit de producción eléctrica que se prevé a partir de 2015 por cierre de las que habrán llegado al fin de su vida útil. A la vez, Gran Bretaña tiene muchas centrales de carbón viejas, que no más tarde de 2015 tendrán que ser cerradas o transformadas porque no cumplen la directiva europea, en vigor desde este año, que les exige reducir drásticamente la emisión de sustancias contaminantes. Suplir a unas y otras con más centrales de gas natural presenta inconvenientes económicos, por el mayor precio de este recurso, y estratégicos, porque el gas ya proporciona la mayor parte (40%) de la electricidad generada en el país (cfr. The Economist, 5-04-2008).

Las nuevas centrales de carbón son más limpias en un sentido: emiten muy poco hollín, SO2 y NOx. Incluso pueden, como la que está haciendo Enel en Civitavecchia, aprovechar gran parte de los residuos, que sirven para fabricar amoniaco o cemento. Pero no reducen las emisiones de CO2. Esto se confía a una nueva tecnología, aún experimental, de captura y almacenamiento de carbono (CCS), que en vez de liberarlo a la atmósfera lo concentra para meterlo en depósitos subterráneos. La Unión Europea planea doce proyectos piloto de CCS.

Pero aún no se sabe si el sistema funcionará, y todo indica que será carísimo. Un proyecto experimental iniciado en Estados Unidos fue cancelado a principios de año por sobrepasar en muchos millones el costo previsto. Y con tantas centrales de carbón que se abrirán en Europa y en Asia, haría falta que la mayoría tuviesen CCS para no tornar inalcanzables las metas de Kioto. Lo malo es que pocas de las nuevas centrales inauguradas o en construcción en China y la India admiten la CCS. Construir una central preparada para la CCS cuesta un 10-20% más, pero adaptar una no preparada es más costoso todavía.

En las filas ecologistas se lamenta este renacimiento del carbón, que consideran falto de visión a largo plazo. “Es como embarcarse en una guerra sin tener un plan sobre el modo de conducirla”, dice James Hansen, climatólogo de la NASA (International Herald Tribune, 23-04-2008). Y añade: “Necesitamos una moratoria sobre el carbón, con el cierre progresivo de las centrales existentes durante los próximos veinte años”. La cuestión es si países como Italia, Alemania, España… podrían adoptar una moratoria sobre el carbón sin levantar la que impusieron a la energía nuclear.

FUENTE: Aceprensa.

Amor y exigencia

No toda exigencia es amorosa, pero el amor verdadero es necesariamente exigente. En su origen, exigir significa ‘hacer salir’: sacar de la persona amada lo mejor de ella. Como dice el poeta Salinas: “Perdóname por ir así buscándote/ tan torpemente, dentro/de ti./ Perdóname el dolor, / alguna vez./ Es que quiero sacar/de ti tu mejor tú./ Ése que no te viste y que yo veo,/ nadador por tu fondo, preciosísimo./ Y cogerlo/y tenerlo yo en alto como tiene/ el árbol la luz última/ que le ha encontrado al sol.(…)”.

En nuestro tiempo y en nuestras sociedades es especialmente importante que los padres sepan amar, con un amor exigente, a sus hijos. De lo contrario, les harán un gran daño. Desde luego, esa exigencia no tiene por qué ser áspera, hiriente; todo lo contrario: debe ser llena de cariño. De aquel cariño que se refleja en la mirada, en el tono dulce y suave de voz, en la caricia o el abrazo cálido.

La exigencia muchas veces supondrá para los padres hacerse violencia, pues es más fácil tratar de “quedar bien” con el hijo que le pide un juguete costoso, o dejar que sea la esposa quien corrija sus malos hábitos. Es más fácil, pero es una grave omisión. Los hijos necesitan conocer sus límites; entender que no todo lo que se quiere o se puede hacer se debe hacer. Esa es la manera en que se forma la conciencia y en la que aprendemos a dominar nuestras pasiones, para ser amos de nuestra propia vida, para poder entregarla en el futuro a otra persona o a Dios.

Pequeños detalles de orden, de limpieza, de sobriedad y templanza, la capacidad de servir abnegadamente… Todo esto se aprende, sobre todo, en el seno de la familia. Y son los padres quienes marcan la pauta. Por eso, la primera exigencia que pide el amor es la exigencia con nosotros mismos. No sabrá exigir a los demás quien no sabe exigirse a sí mismo. No es rigidez ni falta de libertad: es, sencillamente, saber amar.

Si hacemos mentalmente un repaso de las personas a las que más amamos o hemos amado, notaremos que todas ellas tienen algo en común: han sabido exigirnos. Porque nos han amado, nos han exigido: nos han sabido decir las cosas, con cariño, sin herirnos, pero sin dejarnos pasar ni una… ¿Qué pensaríamos de alguien que dice que nos ama pero que no se atreve a señalarnos nuestros defectos? Si no nos ayudan a mejorar las personas que nos aman, ¿quién lo hará? No es verdadero amor el que no corrige, el que no quiere sacar de nosotros nuestro mejor yo, a pesar del dolor. Pero se trata de un dolor fecundo, con sentido.

No es fácil educar y sacar adelante a los hijos en nuestra sociedad, con tantos reclamos al hedonismo y al camino fácil y rápido. Pero si algo valioso pueden dar los padres a los hijos, algo por lo que ellos siempre estarán agradecidos, es ese amor exigente, que no claudica ante la moda o ante la comodidad. Saber amar, pues, es saber exigir.

FUENTE: Familia-Hoy.org.

Un paso más hacia la barbarie legal

El proyecto de Real Decreto sobre condiciones técnicas básicas de Sanidad Mortuoria, que prepara el Ministerio de Sanidad, del que informaba ayer La Gaceta, permitirá que las clínicas abortistas traten a los fetos muertos por aborto —antes de la vigésimo novena semana de gestación— como restos no humanos, y puedan así ser tirados a la basura. El proyecto define como “restos humanos de entidad suficiente” a las “partes del cuerpo humano procedentes de abortos de más de 28 semanas”. El resto podrá tratarse como restos no humanos.

El Ministerio ha colado esta medida a todas las autonomías, incluidas las gobernadas por el PP, que han aprobado este proyecto de Real Decreto. La medida, que venía siendo solicitada por las clínicas abortistas, evitará a estos centros la molestia de tener que contratar servicios funerarios.

Me temo que lo fundamental no es sólo evitar esta molestia engorrosa, sino intentar eludir en vano la verdadera naturaleza criminal del aborto voluntario. Basta asomarse a una unidad de cuidados intensivos de prematuros para saber que un niño de, por ejemplo, 26 semanas de gestación, es un niño. Matar a ese niño es un infanticidio. Y en nada cambia su naturaleza criminal el hecho de que aún no haya salido del seno materno. Lo mismo cabe afirmar de todo ser humano desde el momento de la concepción.

Los incumplimientos de la ley en la mayoría de las clínicas abortistas son masivos. No sólo se viene incumpliendo la reforma del Código Penal, que no ha legalizado el aborto, ni menos lo ha convertido en un derecho, sino que continúa considerándolo un delito y sólo exceptúa la aplicación de la pena en tres casos tasados.

Uno de ellos es la existencia de grave peligro para la salud física o psíquica de la madre. De suyo, era previsible que este supuesto se convirtiera en patente para violar la ley, pero no era fácil pensar que se llegara a tanto, pues sabemos que en algunas clínicas se practicaban abortos sin la previa existencia de un dictamen psicológico.

Por lo demás, la ley exige que se trate de “grave” peligro para la salud de la madre. Después hemos sabido de otra vulneración de la ley: los restos humanos de abortos practicados en embriones en avanzado estado de gestación eran arrojados a la basura, a pesar de que la ley lo impedía.

El ministro Bernat Soria vuelve a regalarnos otra exhibición de una manera, al parecer muy socialista, de entender la vida del Derecho. Cuando éste se incumple, en lugar de vigilar y exigir su cumplimiento, se modifica la ley, y ya no hay nada que vigilar ni exigir. Entonces, ya no será posible acusar a las clínicas de vulnerar la ley ni al Gobierno de hacer dejación de sus funciones. Claro que entonces habremos dado un paso más hacia la barbarie legal.

Ignoro si todos los votantes del PSOE comparten una barbaridad semejante, aunque lo dudo mucho. Pero eso no excusa su responsabilidad. En cuanto se incremente la presión de los grupos proabortistas, no es improbable que el Gobierno se avenga a elaborar una ley de plazos. Entonces sí, el aborto se convertiría en un derecho entre nosotros. En el camino imparable hacia el disfrute de derechos, acabaríamos por consagrar uno nuevo y terrible: el que asistiría a toda madre a matar a su hijo dentro de un plazo fijado por la ley.

La vida humana es un precioso bien aunque precario. Pero ni en la peor pesadilla habríamos imaginado que su precariedad fuera tanta que llegara a depender sólo de un simple acto de voluntad de la madre. Lo dicho: la barbarie legal.

FUENTE: Ignacio Sánchez Cámara en La Gaceta de los Negocios.

Los nuevos románticos

La ternura sin compromiso, abocada a la soledad y, a la larga, al fracaso. Nos lo cuenta Jaime Nubiola en La Gaceta de los Negocios.

Es frecuente leer y escuchar quejas sobre la juventud actual, sobre su pobre formación intelectual, sus frágiles hábitos de trabajo, su dificultad para comprometerse en empeños de envergadura y de altos vuelos. Sin embargo, resulta difícil encontrar valoraciones positivas de todos aquellos ámbitos en que los jóvenes de hoy aventajan con mucho a las generaciones precedentes, y en particular, a la de sus padres.

No me refiero sólo a la soltura que muchos de ellos tienen con la lengua inglesa o al dominio de las herramientas tecnológicas, sino sobre todo al desarrollo de las virtudes que favorecen la armonía y la convivencia social.

Me parece que puede decirse de forma rotunda que los jóvenes de hoy son más amables, cordiales y acogedores que sus padres, que pertenecieron quizá a una generación más rebelde y airada. Para comprobar esta realidad basta con mirar los habituales conflictos entre los miembros de la clase política y el desinterés general de los jóvenes por esas batallas de “sus mayores”.

Un rasgo distintivo de la juventud actual es su carácter gregario y su gusto por lo masivo. Los jóvenes de hoy no son independientes, sino que tienden a actuar en grupo. Les gustan las discotecas abarrotadas y las terrazas de los bares llenas de gente. Para ellos, “ser normal” es siempre actuar como los demás. Ocultan sus diferencias personales porque necesitan ser aceptados por sus iguales.

Los jóvenes de hoy son nostálgicos de la amistad. Quieren tener muchos y buenos amigos, aunque no saben bien cómo lograrlo. Les gusta tener amigos y simplemente estar con ellos, pues “para eso son los amigos”. Impresiona el éxito entre los jóvenes de las redes sociales como Facebook: es una manera de compartir intereses —fotos, música, aficiones—, de establecer comunicación con otros chicos y chicas que, además, tienen pocas cosas que contarse: les basta con estar conectados. Una joven licenciada argentina a la que di alguna clase me tiene en su red de amigos, de la que formamos parte 178 personas. ¿Alguien puede tener 178 amigos?

Quienes sostienen que ahora impera el relativismo y el escepticismo postmoderno están hablando —me parece— de los padres de la juventud actual, no de los jóvenes reales entre 18 y 25 años. Los jóvenes de ahora —me advertía un valioso alumno— son más bien neorrománticos, prefieren los sentimientos a la razón, la caricia dulce al conflicto. Nunca había oído esa expresión para caracterizar a los jóvenes, pero me parece un verdadero acierto. Nuestros jóvenes son unos románticos: no quieren cambiar el mundo, se conforman con querer y sentirse queridos.

Viven en el presente y dicen que no quieren una esposa o un marido para toda la vida: les basta con alguien con quien estén a gusto porque les trata con ternura y respeto. El ámbito de lo sexual refleja mucho estos cambios, pues la intimidad sexual acaba siempre haciéndose eco de lo que ocurre en la sociedad. Mientras sus padres pudieron ser quizá partidarios del “amor libre” o del “amor para toda vida”, ahora los jóvenes defienden el sexo como afectuosa expresión de ternura, sin compromiso ninguno. Los nuevos románticos no quieren vínculos para toda la vida, ni quieren responsabilidades.

Lo que más llama mi atención es que estos jóvenes están del todo en contra de la promiscuidad: consideran totalmente inaceptable que una chica “salga” con dos chicos o que un chico engañe a su pareja. Los jóvenes no ven dificultad en las relaciones sexuales con tal de que sea por amor, pero en cambio les produce una profunda aversión el sexo por dinero. Los anuncios sexuales de los periódicos no están hechos para los jóvenes. Este neorromanticismo juvenil da mucho que pensar, pues tanta ternura sin compromiso está abocada —me parece— a una terrible soledad.

El Papa ante la Asamblea General de la ONU: Los derechos humanos, amenazados por el relativismo

El discurso de Benedicto XVI a la Asamblea General de las Naciones Unidas estuvo dedicado sobre todo a los derechos humanos, con ocasión del 60 aniversario de la Declaración Universal. El Papa destacó tres propiedades de estos derechos: universalidad, indivisibilidad e interdependencia, y advirtió contra el peligro de debilitarlos con interpretaciones relativistas.

Tras recordar la misión de la ONU en favor de la paz y la justicia en el concierto internacional, Benedicto XVI señaló que ello exige “reconocer el papel superior que desempeñan las reglas y las estructuras intrínsecamente ordenadas a promover el bien común y, por tanto, a defender la libertad humana”. Precisó a continuación: “Dichas reglas no limitan la libertad. Por el contrario, la promueven cuando prohíben comportamientos y actos que van contra el bien común, obstaculizan su realización efectiva y, por tanto, comprometen la dignidad de toda persona humana”.

La promoción del bien común en el contexto de las relaciones internacionales, anotó luego el Papa, ha encontrado recientemente una expresión particular en el “principio de la responsabilidad de proteger”, que justifica la llamada “injerencia humanitaria”. Sin embargo, la idea tiene varios siglos. “El principio de la ‘responsabilidad de proteger’ fue considerado por el antiguo ius gentium como el fundamento de toda actuación de los gobernadores hacia los gobernados: en tiempos en que se estaba desarrollando el concepto de Estados nacionales soberanos, el fraile dominico Francisco de Vitoria, calificado con razón como precursor de la idea de las Naciones Unidas, describió dicha responsabilidad como un aspecto de la razón natural compartida por todas las naciones, y como el resultado de un orden internacional cuya tarea era regular las relaciones entre los pueblos”.

Fundados en la ley moral

Sesenta años después de la Declaración Universal, sigue siendo necesario apoyar los derechos humanos en la razón natural, dijo el Papa: sería “un error retroceder hacia un planteamiento pragmático, limitado a determinar ‘un terreno común’, minimalista en los contenidos y débil en su efectividad”, incapaz de reconocer “la universalidad, la indivisibilidad y la interdependencia de los derechos humanos”, propiedades que “sirven como garantía para la salvaguardia de la dignidad humana”.

Los derechos humanos son universales “en virtud del origen común de la persona”. “Se basan en la ley natural inscrita en el corazón del hombre y presente en las diferentes culturas y civilizaciones. Arrancar los derechos humanos de este contexto significaría restringir su ámbito y ceder a una concepción relativista, según la cual el sentido y la interpretación de los derechos podrían variar, negando su universalidad en nombre de los diferentes contextos culturales, políticos, sociales e incluso religiosos”.

En efecto, no bastaría una idea no sustantiva de los derechos humanos, que se limitase a “la aplicación de procedimientos correctos” o a “un simple equilibrio entre derechos contrapuestos”. No bastaría una interpretación positivista que redujera la justicia a legalidad, y entendiera así los derechos humanos “como resultado exclusivo de medidas legislativas”. “Cuando se presentan simplemente en términos de legalidad, los derechos corren el riesgo de convertirse en proposiciones frágiles, separadas de la dimensión ética y racional, que es su fundamento y su fin”.

Por el contrario, “la Declaración Universal tiene el mérito de haber permitido confluir en un núcleo fundamental de valores y, por lo tanto, de derechos, a diferentes culturas, expresiones jurídicas y modelos institucionales”. Esto explica también que sean inseparables y mutuamente dependientes. “La Declaración –recuerda Benedicto XVI– fue adoptada como un ‘ideal común’ (preámbulo) y no puede ser aplicada por partes separadas”.

Aportación de los creyentes

Los creyentes no tienen otra “versión” de los derechos humanos, pues comparten con todos los hombres la razón común, en que estos se fundan. Sin embargo, “una visión de la vida enraizada firmemente en la dimensión religiosa puede ayudar a conseguir dichos fines [los de un orden social acorde con la dignidad humana], puesto que el reconocimiento del valor trascendente de todo hombre y toda mujer favorece la conversión del corazón, que lleva al compromiso de resistir a la violencia, al terrorismo y a la guerra, y de promover la justicia y la paz”.

A este respecto, Benedicto XVI destacó dos principios complementarios en la relación entre fe y ciudadanía: unión en las personas, separación de esferas. En virtud del primero, “es inconcebible… que los creyentes tengan que suprimir una parte de sí mismos –su fe– para ser ciudadanos activos. Nunca debería ser necesario renegar de Dios para poder gozar de los propios derechos”. Por eso la libertad religiosa no se limita al “libre ejercicio del culto”: incluye asegurar “la posibilidad de que los creyentes contribuyan a la construcción del orden social”.

Al mismo tiempo, la libertad religiosa expresa “una visión que manifiesta la unidad de la persona, aun distinguiendo claramente entre la dimensión de ciudadano y la de creyente”. Así también, al señalar la importancia del diálogo interreligioso, por el que las distintas comunidades de fe pueden aportar sus puntos de vista con respecto a valores u objetivos de interés para todos, el Papa anota que será beneficioso “si también a este nivel la esfera religiosa se mantiene separada de la acción política”.

FUENTE: Aceprensa.

Benedicto XVI reza en la Zona Cero de Nueva York por la paz en un mundo violento

Benedicto XVI comenzó su último día en los Estados Unidos, el domingo 20 de abril, rezando en la Zona Cero. Junto al cráter desde el que se elevaban las Torres Gemelas abatidas el 11 de septiembre de 2001, saludó a supervivientes y a seres queridos de las víctimas.

En su solemne visita, imploró a Dios que conceda «paz a nuestro violento mundo: paz en los corazones de todos los hombres y mujeres y paz entre las naciones de la tierra».

El Papa llegó a en papamóvil en una mañana nublada y fría. El último tramo hasta la roca virgen, desde la que se alzaba la Torre Norte, lo recorrió caminando, y se arrodilló para recogerse unos momentos en oración. Luego encendió un cirio y rezó una oración por las victimas y los mismos terroristas.

El obispo de Roma imploró «la luz y la paz eternas a todos los que murieron aquí, a los que heroicamente acudieron los primeros, nuestros bomberos, policías, servicios de emergencia y las autoridades del puerto, y a todos los hombres y mujeres inocentes que fueron víctimas de esta tragedia simplemente porque vinieron aquí para cumplir con su deber».

Pidió al Señor cure a los que quedaron heridos o enfermos en los atentados y que alivie «el dolor de las familias que todavía sufren» y que consuele «a todos los que han perdido a sus seres queridos en esta tragedia».

«Dales fortaleza para seguir viviendo con valentía y esperanza», extendiendo su plegaria a cuantos murieron, resultaron heridos o sufrieron pérdidas ese mismo día en el Pentágono y en Shanskville, Pennsylvania.

«Nuestros corazones se unen a los suyos, mientras nuestras oraciones abrazan su dolor y sufrimiento», concluyó.

La oración del Papa abarcó también a los terroristas: «Lleva por tu senda del amor a aquellos cuyas mentes y corazones están nublados por el odio».

«Dios de comprensión, abrumados por la magnitud de esta tragedia, buscamos tu luz y tu guía cuando nos enfrentamos con hechos tan terribles como éste. Haz que aquellos cuyas vidas fueron salvadas vivan de manera que las vidas perdidas aquí no lo hayan sido en vano».

Y concluyó: «Confórtanos y consuélanos, fortalécenos en la esperanza, y danos la sabiduría y el coraje para trabajar incansablemente por un mundo en el que la verdadera paz y el amor reinen entre las naciones y en los corazones de todos».

Tras recitar la oración, el Papa saludó a 24 personas en representación de quienes prestaron ayuda a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre (bomberos, policía, protección civil), de los heridos, y de los familiares de las víctimas.

Acompañado por el cardenal Edward Egan, arzobispo de Nueva York, fue acogido por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg; el gobernador de Nueva York, David A. Paterson; y el gobernador de Nueva Jersey, John Corzine.

FUENTE: ZENIT.

54 preguntas sobre Jesucristo y la Iglesia

  

(POST EN CONSTRUCCIÓN. PRONTO LLEGAREMOS A LAS 54)

¿Se casó Jesucristo? ¿Qué pasó en la Última Cena? ¿Quién fue María Magdalena? El cine y la literatura han planteado recientemente algunas preguntas sobre la vida de Jesús. Reproducimos aquí las respuestas que, con rigor histórico, son presentadas por expertos teólogos frente a las 54 cuestiones que más frecuentemente se suelen plantear a nuestro alrededor. No se queden con la duda.

  1. ¿Qué fue la estrella de Oriente?

  2. ¿Por qué se celebra el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre?

  3. ¿Qué significa la virginidad de María?

  4. ¿Estuvo casado San José por segunda vez?

  5. ¿Qué fue la matanza de los inocentes?, ¿es histórica?

  6. ¿Jesús nació en Belén o en Nazaret?

  7. ¿Dónde y cómo nació Jesús?

  8. ¿Estaba Jesús soltero, casado o viudo?

  9. ¿Quiénes fueron los Doce Apóstoles?

  10. Situación actual de la investigación histórica sobre Jesús.

  11. ¿Qué actitud mostró Jesús ante las prácticas penitenciales?